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Círculo de Té: Experiencia Dark Roast Tieguanyin

Dentro de la gama de los tés Wulong de Anxi, se encuentra uno particularmente especial, no solo por su riguroso proceso artesanal, sino por sus enigmáticos sabores. Nos referimos a Tieguanyin, un espléndido Wulong que ha envuelto los terruños de Xiping, Anxi en míticos tesoros de hojas verdes.

Según nos contaron Mona y Carolina Levy, entrañables conocedoras del mundo del té, el origen del Tieguanyin es tan fabuloso como su sorprendente descubrimiento.

Cuenta la leyenda que aproximadamente en los días del 1700, a las afueras de un templo descuidado y viejo, paseaba Wei Yin, un granjero pobre que en su lamento por ver en aquellas condiciones ese hermoso templo, decidió tomar tiempo de su camino para repararlo según sus posibilidades. Fue entonces cuando con una escoba en mano y un incienso en la otra, barrió el polvo y las hojas de cada pasillo, permitiendo vislumbrar la magnificencia de aquellas antiguas estructuras. Sin más que ofrecer, Wei Yin encendía el incienso a modo de ofrendar sus acciones con buenas intenciones a la noble diosa, que permaneció en aquel templo durante tanto tiempo. En su descanso, Wei Yin pensaba “es lo menos que puedo hacer”.

Una noche, la diosa Guan Yin apareció en uno de los sueños de aquel apacible hombre, para contarle que un tesoro le aguardaba en una cueva tras el templo, pero que este tesoro debía compartirse con el resto de la gente. Wei Yin obedeció estas palabras y al acudir a la cueva su sorpresa fue encontrar un único brote de té: el brote de Tieguanyin.

Wei Yin plantó este brote en vasijas de hierro y cuidó de ellos hasta que se convirtieron en grandes arbustos de los que obtuvo el más exquisito té.

Desde ese momento es el Tieguanyin “Diosa de la misericordia de hierro”, un valioso té que sigue echando raíces en la comunidad de Anxi, su tierra de origen, que se enaltece con el comienzo de su cosecha, dos veces al año con bellos y emocionantes festines.

26 años después de esta leyenda, la familia Defeng comenzó su propia plantación de Tieguanyin, resguardando toda la esencia tradicional que envuelven a estas emblemáticas hojas de té con gran dedicación a lo largo de 13 generaciones. Tanto tiempo de trabajo ha consumado los valiosos conocimientos de la familia Defeng en excepcionales hebras que hoy enaltecen nuestro servicio de té.

La familia Defeng liderada por Mr. Wang toma el reto de procesar el Tieguanyin de la manera tradicional, pues utilizan el varietal original: 红心歪尾 hong xin wai wei – corazón rojo de cola torcida. Debido a su naturaleza delicada y bajo rendimiento, hay un dicho de este varietal: “bueno para beber y no para crecer”, lo que hace que este varietal sea aún más valioso. Los varietales de los que se puede hacer Tieguanyin, tienen forma de arbusto con ramas que crecen oblicuamente y hojas de crecimiento horizontal.

La superficie de la hoja es ondulada y levantada y tiene costillas obvias. Está ligeramente invertida hacia el dorso. La pulpa de la hoja es gruesa y su color es verde oscuro, en su punta se aprecia su ligera curvatura cóncava hacia la izquierda, en donde la sutileza en su forma torcida crea una caída que nos remite al recorrido delineado por una gota de lluvia, mientras los cogollos son de color rojo púrpura.

Así como la búsqueda de un mítico camino hacia los brotes de Tieguanyin, preparamos la primera infusión con el despertar de nuestros sentidos abrazados en los vapores desprendidos por nuestro gaiwan. Una vez las hebras adentro, la magia converge en el esplendor de este momento atemporal.

Sus envolventes aromas a fragantes flores frescas se van transformando en el despertar de cada infusión. Solo unos pocos segundos bastan para desenvolver en cada pliegue de estas hojas, sutiles elementos sensoriales que nos llevan al lenguaje silencioso de un plácido momento de infusión.  

Las hojas húmedas flotan en una ligera marea en tonos ámbar, provocado por nuestro vertido circular. Las hojas persisten en la superficie mientras cada detalle entre sus pliegues nos permite visualizar sus virtudes conforme la luz fugazmente traspasa los cristales de nuestra taza de tres sorbos.

Si este fuera el sueño de Wei Yin, sin duda alguna sería el sueño fugaz más agradable de todos.

Mientras más sorbemos de nuestra taza, más elementos develan su proceso tostado, tradición de los Tieguanyin. El esplendor en boca de la segunda infusión, se expande en envolventes sabores a frutos dulces del temporal.

La salivación es abundante y cada momento parece inverosímil en este cause de gemas ámbar que abrazan nuestra alma, viajando en el reencuentro del paseo imaginario por Anxi.

Es en su tercera infusión cuando los dos pasos finales de su proceso alcanzan su esplendor, el riguroso enrollado a mano al que fueron sometidas las hojas, se confabula en su cuerpo final de dulzura prominente y suavidad en boca.

 Las hojas vuelven a expandirse como lo estuvieron previamente a su cosecha, obsequiándonos el dulce retrogusto a frutos de otoño en nuestra garganta que hoy tan solo es el río dibujando su cauce ámbar en un cobijo al alma.

Nos referimos a Tieguanyin, un té que provino como un regalo divino y que hoy abre nuestros ojos de aquel sueño profundo.

Tomar té es una grata experiencia infusión tras infusión, es por eso que, si aún no formas parte de nuestro Círculo de Té, es un gran momento para inscribirte y comenzar a infusionar con los vastos conocimientos de nuestros apasionados expertos. Prueba los tés de alta montaña que tenemos para ti y forma parte de esta comunidad. Inscríbete desde nuestra página en línea.

Reseña realizada por Ely Gaeta

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