El mundo del té es tan amplio y diverso que es muy fácil encontrar una versión de él que se acomode a las necesidades de cada persona. Si tú apenas estás empezando en el mundo del té y quieres una opción fácil de preparar, las pirámides de té son la mejor opción para ti. Hoy te contaremos todo sobre esta presentación y por qué es una excelente alternativa para quienes empiezan en este mundo.
La historia de la bolsita de té
Como sucede con la historia, es difícil encontrar el momento exacto en el que muchas cosas fueron inventadas y el caso de la bolsa de té no es la excepción. La mayoría de las personas le adjudica su invento a Thomas Sullivan, un vendedor de té que en 1904 comenzó a enviar muestras de su producto a posibles compradores en bolsitas de seda. Sus compradores, al recibir el té, no sacaron las hojas de las bolsitas y así empezaron a popularizarse las porciones individuales.
Sin embargo, hay otras fuentes que dicen que antes de Sullivan dos mujeres llamadas Roberta C. Lawson y Mary McLaren tenían una patente desde 1901 de un porta hojas de tela que evitaba que las hojas estuvieran libres por la taza. En esa misma época, aparecieron otros diseños que cumplían con el mismo propósito, así que es difícil determinar a quién se le ocurrió primero esta opción para beber té. Al día de hoy, las bolsitas de té son una de las presentaciones de té más populares y es muy fácil encontrarlas en todos los supermercados.

Pirámides de té: la bolista renovada
Aunque las bolsitas de té tienen la ventaja de ser fáciles de usar y de que están disponibles en casi todas las tiendas, tienen algunas desventajas, la más notable es que su contenido siempre está triturado. Esto es importante porque no podemos ver los ingredientes que fueron usados, además de que el sabor es más intenso y con menos complejidad.
Una de las grandes ventajas de las pirámides es que tienen más espacio para incluir las hebras enteras del té, permitiendo que se abran al momento de hidratarse y que obtengamos un sabor más redondo e interesante. Además, las pirámides (al menos las nuestras) están hechas de fibras 100% orgánicas, por lo cual pueden comportarse en casa.

¿Por qué son la mejor opción para principiantes?
Además de asegurarnos un sabor superior al de las bolsitas de té tradicionales, las pirámides tienen la ventaja de que el té ya se encuentra porcionado, por lo que no es necesario tener una báscula para medirlo. Por otro lado, las pirámides nos permiten retirar con facilidad las hebras del agua caliente una vez pasado el tiempo de infusión, evitando sobreinfundir y, por lo tanto, amargar el té.
La otra ventaja, es que son fáciles de transportar a todas partes y disfrutar de tu té favorito en la escuela, la oficina, el transporte o en cualquier otro lugar sin necesidad de tener muchos accesorios de té o accesorios específicos para la movilidad.
Las pirámides son, sin duda, la versión más práctica para preparar y disfrutar del té y permiten que tanto principiantes como tea lovers experimentados puedan disfrutar de sus tés favoritos. ¿Se te antoja incluirlas en tu rutina diaria?
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